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¿Por qué nos casamos y nos divorciamos?

Uno de los pasos más importantes de la vida de las personas es el momento en el que deciden entregar su vida a alguien. El amor es motivo de celebración y, cuando dos personas están enamoradas, hay que apostar por una vida juntos llena de felicidad.

Normalmente, las parejas deciden dar el gran paso cuando están totalmente seguras de que están con la persona ideal, el amor de su vida y la compañía que quieren durante el resto de sus días y, por supuesto, con la que quieren formar una familia.

Muchos de los matrimonios se llevan a cabo en el momento álgido del enamoramiento, cuando aún no se han apreciado del todo los problemas que puede haber dentro de la pareja, en la convivencia, en el entendimiento, en los estilos de vida, etc. Aunque el amor es precioso, no siempre funciona. Para que un matrimonio funcione, deben influir varios factores más, pues el enamoramiento no es lo único que importa. Pasar el resto de la vida con la misma compañía asusta, puesto que una vida dura mucho tiempo.

¿Cuáles son los principales motivos de divorcio?

<< España es el 5º país con más porcentaje de divorcios, con un 61 % durante el año pasado >>

Infidelidades: tanto las mujeres casadas como los hombres casados pueden llegar a aburrirse de la rutina, pero no siempre quieren dejar a sus parejas o romper su matrimonio. Por tanto, hay personas que buscan aventuras extramatrimoniales para dar un poco de color a sus grises y monótonas vidas. No quiere decir que no se ame al cónyuge. También está el caso de quien verdaderamente no piensa en la pareja y simplemente intenta tener relaciones con todas las personas que le atraen.

Falta de comunicación: todos sabemos que hablar y escuchar son hábitos primordiales a la hora de mantener una buena relación con las personas, en especial, en el matrimonio. En este caso, siempre hay que saber entenderse con la pareja, para poder tener una vida sin malos entendidos. Cuando la comunicación falla, uno de los grandes pilares de la relación se derrumba y, por tanto, todo cae por su propio peso. En una pareja, es esencial entenderse, por lo que el diálogo es algo más que fundamental.

Poco amor: hay veces en las que la costumbre hace que estemos con la persona con la que nos hemos casado, pero, en realidad, ya hemos dejado de sentir amor por dicha persona. ¡No podemos estar por costumbre! Si no hay sentimientos y si, en vez de amor, hay cariño, es mejor dejar las cosas en ese punto, ya que a nadie le apetece estar casado con un amigo. Debe existir amor, que el uno se desviva por el otro, que haya romanticismo, pasión…

Respeto, tolerancia, aceptación: siempre hay que respetar a la pareja. Es algo que jamás podemos dejar de hacer. Hay que aceptar a la otra persona como es, no debemos intentar cambiar a nadie y no podemos querer que su estilo de vida, ropa o peinado sea más acorde a nosotros. No existe la posibilidad de las faltas de respeto o aceptación.

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