¿En qué consiste un simulador de vuelo?

Los simuladores de vuelo, como su propio nombre indica, pretenden simular o asemejar lo máximo posible a la realidad, situaciones de vuelo a los futuros pilotos. Desde que se comenzó a volar se supo la importancia que tenía una buena experiencia. Este fue el principal factor que hizo que, cada vez más, se necesitaran unas herramientas que permitieran instruirlos de la mejor manera posible.

Seguro que alguna vez has oído hablar de estos simuladores o de la realidad virtual, pues esto es muy parecido. Gracias al avance tecnológico, hoy en día contamos con cabinas de aeronaves que son idénticas a las reales. Pese a la semejanza, simplemente han sido construidas como simuladores de vuelo y son capaces de generar situaciones totalmente reales para poder entrenar al piloto. Por tanto, existen de muchos tipos, desde videojuegos hasta réplicas de estas máquinas (la cabina de los pilotos) controladas a través de sistemas de computación modernos.

Estos simuladores se utilizan en la escuela de pilotos, tanto comercial como militar, para entrenarlos en cualquier tipo de situaciones a las que se puedan enfrentar en la vida real.

¿Por qué es importante?

Para la formación de futuros pilotos es esencial una experiencia consolidada a manos de estos simuladores altamente tecnológicos y reales. Como siempre se ha dicho, la base de todo aprendizaje está en la práctica. Y así es, los pilotos, más que nadie, tienen que consolidar todos estos conocimientos.

El objetivo principal de estos simuladores es el de optimizar toda la formación del piloto y consolidar las relaciones y ambientes de trabajo entre el piloto y el copiloto. Por lo tanto, pretenden instruir a los futuros capitanes de cabina gracias a potentes herramientas que cuentan con el poder de controlar una aeronave, con navegación mediante radio ayudas (digital o terrestre) y todos los instrumentos de vuelo necesarios para controlarla.

Los instructores pueden crear distintas situaciones para poner en práctica tus conocimientos previos

Por ejemplo, imagina que estás volando y de repente se presenta una situación de emergencia como podría ser un fallo en un motor; estás intentando aterrizar y hay un problema en el tren de aterrizaje; se producen fallos eléctricos; vuelas bajo situaciones meteorológicas adversas; tienes riesgos de colisionar con otros aviones e incluso puede ser que haya un fallo en el sistema de navegación. Todas estas y muchas más son las circunstancias con las que puedes encontrarte en un día que, aparentemente, podría parecer normal.

Por ello, con la previa práctica ante estos sucesos, podrás habituarte a ellos y, en situaciones de emergencia, saber mantener la calma y tomar las decisiones adecuadas.

Pese a la gran inversión inicial que se debe hacer para conseguir estos materiales tan potentes, es algo necesario. Cuando se trata de seguridad no hay que escatimar en gastos.

Si has jugado alguna vez en un simulador de vuelo, imagínate uno de verdad con sus movimientos, sus sonidos y todo. Cada vez más rápido, tenemos la realidad al alcance de nuestras manos y esto no ha hecho más que empezar.

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