¿Ducha o bañera? 5 Claves para saber elegir

Llega la hora de cambiar el baño. Escoger los muebles, el suelo nuevo, las puertas, el diseño… pero, probablemente, la decisión más complicada, cuando se realizan reformas de baños, sea la de escoger entre un plato de ducha o una bañera. Para muchas personas, es una decisión difícil, ya que ambas cuentan con grandes ventajas y desventajas, además de que una se puede adaptar mejor que la otra a nuestras necesidades y nuestro espacio.

Si tienes dudas sobre si escoger una bañera o un plato de ducha en la reforma de tu baño, te mostramos, a continuación, todas las claves.

5 claves en las reformas de baños: la selección entre bañera o ducha

¿Qué nos conviene para nuestro cuarto de baño? Esta es la pregunta principal que debemos pensar antes de escoger una u otra en las reformas de baños.

Para ayudarte en la elección, hemos recopilado una serie de ventajas y desventajas:

1. Bañeras o duchas para niños

En cuanto a las ventajas de escoger una bañera, destacamos que, si en el hogar hay niños, es su opción preferida; aunque también para las madres, al encontrarse los pequeños más relajados. Las bañeras aportan una gran amplitud en el baño, sin que nos sintamos agobiados.

En un momento complicado, como es el baño de un niño, contar con una bañera, frente a un plato de ducha, es más inteligente, ya que el niño puede estar sentado con más comodidad, jugando mientras.

2. La movilidad en ambas

La bañera es poco recomendable para personas que cuentan con problemas de movilidad. La entrada y salida para personas mayores, por ejemplo, son difíciles.

En cambio, una ducha evita estos problemas. Aporta mayor visibilidad y el acceso se hace a “ras de suelo”, sin necesidad de moverse demasiado. Es cómoda, ya que, al estar rodeada de paredes, pueden añadirse agarradores.

3. Relajación

El momento del baño, para muchas personas, es el mejor del día. La bañera es ideal para sentarse, relajarse y ver pasar el tiempo.

Sin embargo, la ducha es más incómoda, en este respecto, y destaca por tener menos espacio y comodidad.

4. Ahorro

El ahorro de agua y luz asociada al agua caliente es importante en muchos hogares. Reducir la factura eléctrica y, de paso, cuidar el medio ambiente, son logros posibles. En las bañeras, el ahorro es más difícil, puesto que se tiende a llenarla y calentar el agua.

En el caso de las duchas, están concebidas para que el momento del baño sea lo más rápido posible. Por otro lado, al contar con paredes, puede llegar a mantenerse el calor en su interior, lo que recorta el uso de agua caliente.

5. Limpieza y mantenimiento

Otros de los problemas más comunes en las bañeras son los relacionados con la limpieza y el mantenimiento, dado que se tarda más en limpiarlas. En los casos de las duchas, son más fáciles de limpiar.

¿Te has decidido ya? Como expertos en reformas de baños, te ofrecemos los mejores consejos y los alicientes e inconvenientes de optar por una bañera o un plato de ducha.